Berlín / Nueva York.
El encarcelamiento de periodistas se mantuvo en niveles críticamente altos durante 2025, con 330 comunicadores presos en todo el mundo por motivos relacionados con su labor informativa, de acuerdo con el más reciente informe del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ).
Se trata del tercer registro más alto desde que el CPJ comenzó a documentar estos casos en 1992, y apenas por debajo del récord histórico de 384 periodistas encarcelados al cierre de 2024. Por quinto año consecutivo, más de 300 periodistas permanecieron tras las rejas al finalizar el año, en un contexto global marcado por autoritarismo, conflictos armados y represión estatal.
Europa y Asia Central: represión sostenida contra la prensa
La región de Europa y Asia Central concentró 96 periodistas encarcelados en 2025, con Rusia, Bielorrusia y Azerbaiyán como los principales responsables, según el censo penitenciario del CPJ.
El organismo advierte que la opresión estatal contra los medios se ha consolidado como una política sistemática, particularmente en países con gobiernos autoritarios o en contextos de guerra.
Rusia, entre los mayores encarceladores
Rusia ocupó el cuarto lugar mundial, con 28 periodistas encarcelados, de los cuales dos de cada cinco son ciudadanos ucranianos, detenidos tras informar sobre la invasión rusa a Ucrania.
Entre los casos más graves se encuentra el de la periodista ucraniana Anastasiya Glukhovska, detenida desde agosto de 2023 bajo cargos no revelados. Actualmente se encuentra recluida en el mismo centro penitenciario donde fue asesinada la periodista Viktoria Roshchina, prisión señalada por informes recientes por golpizas constantes y abusos sistemáticos contra los internos.
Bielorrusia y Azerbaiyán intensifican la persecución
Bielorrusia se ubicó en el quinto lugar mundial, con 25 periodistas presos, mientras que muchos otros comunicadores se encuentran en el exilio y continúan enfrentando procesos penales.
En Azerbaiyán, el número de periodistas encarcelados aumentó de 13 en 2024 a 24 en 2025, reflejando una escalada en los esfuerzos por silenciar a la prensa independiente, mediante leyes que restringen el financiamiento extranjero a medios y organizaciones periodísticas.
Georgia: deterioro acelerado de la libertad de prensa
En Georgia, el informe destaca el caso de Mzia Amaglobeli, directora de medios independientes, cuyo encarcelamiento y dura sentencia son considerados un síntoma del rápido deterioro del entorno para la libertad de prensa en el país.
Condiciones carcelarias severas
El CPJ subrayó que, además del alto número de encarcelamientos, las condiciones de detención son cada vez más severas, con reportes frecuentes de violencia física, aislamiento, falta de atención médica y tratos inhumanos, utilizados como mecanismos adicionales de castigo y disuasión.
La organización advirtió que la persistencia de estas cifras refleja una normalización del uso del sistema penal para silenciar al periodismo, lo que representa una amenaza directa al derecho a la información y a la libertad de expresión a nivel global.

