La Paz, Baja California Sur.– Trabajadores activos y jubilados de Petróleos Mexicanos (Pemex) en La Paz enfrentan una grave crisis de atención médica ante la suspensión de servicios de salud que, por contrato, la empresa está obligada a garantizarles.
De acuerdo con los afectados, alrededor de 500 derechohabientes se han visto perjudicados por la falta de consultas, cirugías, medicamentos y atención de urgencias, situación que se ha prolongado desde finales de 2025 y que se atribuye a adeudos de Pemex con proveedores médicos subrogados.
Los trabajadores denunciaron que clínicas y hospitales privados dejaron de prestar servicios debido a la falta de pago, lo que ha provocado la interrupción de tratamientos, especialmente en pacientes con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, padecimientos cardiacos y cáncer.
Además, señalaron la cancelación de traslados y viáticos para atención médica especializada fuera del estado, obligando a algunos derechohabientes a cubrir gastos con recursos propios o, en el peor de los casos, a suspender su atención médica.
Representantes sindicales advirtieron que el problema no es nuevo, pero se ha agravado en los últimos meses sin que exista una solución clara por parte de la empresa. Subrayaron que resulta contradictorio que una empresa estratégica como Pemex, responsable del abasto de combustibles en Baja California Sur, no garantice un derecho básico como la salud a quienes han dedicado su vida laboral a la institución.
Ante esta situación, trabajadores y jubilados exigieron la intervención inmediata de las autoridades federales y estatales, así como de la dirección general de Pemex, para que se liberen los pagos pendientes, se restablezcan los servicios médicos y se evite que la crisis continúe poniendo en riesgo la salud y la vida de las familias petroleras en La Paz.

