Washington, D.C., 17 de agosto de 2025. El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, ofreció una entrevista en la que abordó los resultados de la reciente reunión entre el presidente Donald Trump y Vladimir Putin, así como los próximos encuentros con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski y líderes europeos en la Casa Blanca.
Rubio afirmó que, aunque no se alcanzó un alto al fuego en la reunión con Putin, se lograron “progresos importantes” en la reducción de los puntos de conflicto, destacando que la paz sigue siendo un objetivo prioritario de la administración Trump.

Trump, Putin y Zelenski: la ruta hacia un posible acuerdo

Según el secretario de Estado, la guerra entre Rusia y Ucrania “nunca habría ocurrido” si Trump hubiera estado en la presidencia en 2021. Ahora, aseguró, el mandatario estadounidense está haciendo todo lo posible por detener un conflicto que lleva más de tres años y que “solo podría resolverse si ambas partes aceptan concesiones”.
Rubio subrayó que la paz podría no ser posible, pero insistió en que Trump es “el único líder mundial con capacidad de sentar a Putin y Zelenski en la mesa de negociación”. El funcionario adelantó que el objetivo de la reunión programada para el lunes 18 de agosto en la Casa Blanca será discutir garantías de seguridad que permitan a Ucrania evitar futuros ataques rusos.
Europa y el papel de las sanciones

El secretario de Estado señaló que Europa juega un rol clave en las conversaciones, particularmente en lo relativo a garantías de seguridad para Ucrania. Sin embargo, también admitió que varios países europeos continúan comprando gas natural y petróleo ruso, muchas veces a través de intermediarios como China.
Sobre posibles sanciones a Europa por estas compras, Rubio descartó medidas inmediatas y enfatizó que Washington busca mantener una cooperación constructiva con sus aliados.
Sanciones y riesgos de prolongar la guerra

En la entrevista, Rubio advirtió que un endurecimiento de sanciones contra Rusia podría paralizar las negociaciones de paz y prolongar la guerra por “un año y medio o dos más”.
“No es un acuerdo fácil. Ningún otro líder en el mundo puede traer a Putin a la mesa. Si Trump impone sanciones severas ahora, significaría que las conversaciones han terminado”, afirmó.
El funcionario también reconoció que, aunque Estados Unidos podría infligir mayor daño económico a Moscú, la prioridad de la Casa Blanca es detener la guerra y no prolongarla.
Próximos pasos: reunión clave en la Casa Blanca

Rubio adelantó que la reunión con Zelenski y varios líderes europeos girará en torno a la definición de un plan de garantías de seguridad para Ucrania. Estas medidas, dijo, serían fundamentales para evitar que Rusia intente nuevos ataques en los próximos años.
“Trump está comprometido con la paz. Hemos visto sus esfuerzos en Camboya, Tailandia, India-Pakistán y Ruanda. Ahora, el reto más grande es Ucrania”, concluyó el secretario de Estado.

