Un par de estudios científicos publicados en 2021 han revelado una conexión poderosa entre las bacterias del intestino y el desarrollo de alergias en los niños, encendiendo las alertas entre expertos en salud infantil de todo el mundo.
Investigadores en Italia analizaron durante tres años a más de 120 niños, descubriendo que quienes tenían alergias alimentarias o respiratorias presentaban un desequilibrio en su microbiota intestinal: tenían menos bacterias “buenas” y más bacterias inflamatorias.
Una de las más comunes entre los niños alérgicos fue Ruminococcus gnavus, una bacteria que produce sustancias que pueden inflamar el cuerpo desde el intestino.
El estudio, publicado en la prestigiada revista Nature Communications, también halló que los niños que superaron sus alergias con el tiempo tenían una microbiota distinta desde el principio: con más bacterias protectoras como Bifidobacterium y Anaerostipes, que ayudan a calmar al sistema inmune.

Por otro lado, una revisión publicada en The Journal of Allergy and Clinical Immunology subraya que los primeros 1000 días de vida —desde el embarazo hasta los 2 años— son clave para el desarrollo del sistema inmune. Factores como el tipo de parto, la lactancia, el uso de antibióticos y la dieta del bebé influyen directamente en la formación de su microbiota.
📣 ¿La buena noticia?
Los expertos aseguran que aún estamos a tiempo de intervenir: fomentando el parto vaginal cuando sea posible, la lactancia materna, evitando antibióticos innecesarios y ofreciendo una alimentación rica en fibra y vegetales desde la infancia.
👉 Esta nueva evidencia abre la puerta a prevenir enfermedades alérgicas desde el intestino, incluso antes de que el niño nazca.

